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Todo empieza a encajar en absoluta perfección cuando estamos concentrados en ello




La práctica del deporte puede ser entendida desde muchos puntos de vista. Personalmente, siempre he preferido deportes explosivos de alta intensidad para poner a prueba mi resistencia y mis límites. Por eso, siempre he ignorado disciplinas como el yoga, pilates o el mindfulness, por considerar que no aportan ningún beneficio a nuestro cuerpo. Sin embargo, últimamente he tenido la grata experiencia de ejercitarme en el mundo del yoguilates (disciplina mezcla entre yoga y pilates) y ha sido un gran descubrimiento para mi. Por supuesto no es un deporte explosivo, pero es complementario a cualquier deporte aeróbico y  te ofrece muchos beneficios al cuerpo y a la mente. Durante la hora y media de sesión, realizamos estiramientos, y correcciones posturales, ejercitamos y endurecemos la musculatura para prepararla para el ejercicio físico, relajamos la mente y entramos en contacto por un momento con nuestro yo más íntimo. Y todo se acompaña con ejercicios de respiración consciente, de inhalación  y exhalación, que permiten un mayor rendimiento aeróbico y un mejor conocimiento de cómo reacciona tu cuerpo al ejercicio de alta intensidad. El pilar fundamental del yoguilates es la conciencia de relajarnos, escucharnos y sentirnos para poder vivir mejor.  Muy pocas veces al día nos paramos y nos preguntamos cómo estamos o cómo nos sentimos. Y es precisamente esa conciencia del aquí y el ahora, lo que nos aporta el yoguilates para poderlo aplicar en el deporte y obtener mejores resultados.

MARTA CALVO

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